El siglo XVI vio el inicio del imperialismo de Europa sobre el resto del mundo. En la época, como una herencia de la revolución del siglo XII, Europa estaba sumida en los cambios y trastornos del inicio de la Edad Moderna (Absolutismo, Reforma Protestante, Renacimiento, expansión del capitalismo, etcétera), y era aún una región relativamente atrasada en relación al resto del planeta.
En el Extremo Oriente, los europeos fueron recibidos con condescendencia y curiosidad. China estaba gobernada desde 1368 por el Imperio Ming, y se mostró curiosa hacia el mundo occidental, pero a pesar de esfuerzos aislados, éstos no hicieron progresos visibles allí. Japón, que en el siglo XVI vivió una cruenta serie de guerras que terminaron con la imposición del Shogunato Tokugawa en 1602, reemplazó su primitiva política amistosa hacia los europeos con una violenta persecusión, aceptándolos sólo en la isla de Deshima, aislados, y para meros propósitos comerciales. Aún así, los europeos consiguieron enclaves imperiales en Indonesia y las Molucas, merced a la ausencia de poderes políticos o militares fuertes en la región.
En el mundo islámico, que abarcaba desde la India al Danubio, una serie de imperios fuertes y centralizados (el Gran Mogol en la India, el Imperio Safavida en Persia, y el Imperio Otomano en los Balcanes y el Medio Oriente) impidieron los progresos europeos. Los europeos tendrán su oportunidad de ingresar a la India recién en el siglo XVIII, y en el resto, recién en el XIX.
Donde sí los europeos obtuvieron un éxito devastador, fue en América. Su superior tecnología militar les permitió conquistar en apenas medio siglo, toda una extensión de tierra que iba desde Canadá hasta Tierra del Fuego. Los españoles abatieron a los aztecas e incas, mientras que los portugueses se instalaron en Brasil, los ingleses en la costa oriental de Estados Unidos (Trece Colonias), y los franceses en Canadá y Luisiana. Estos imperios coloniales durarían hasta el siglo XIX. La suerte de los nativos fue nefasta, ya que la inmensa mayoría pereció, víctimas de la guerra, la explotación económica, y las epidemias. Suerte similar corrieron los africanos que fueron llevados desde Africa, como parte de la red de trata de negros que los europeos montaron en el Atlántico, la mayor operación de tráfico de esclavos de todos los tiempos.
-Europeos en América: Encomienda, Polémica de Indias.
-Artículos relacionados: Trata de negros.
jueves, 15 de noviembre de 2007
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